Una penitenciaría obscura
Franz Kafka escribió La Colonia Penitenciaria en 1914, el mismo año en el que Kafka vivía en Austria durante la monarquía antes de que se desatase la Primera Guerra Mundial.
La historia empieza con la visita de un explorador experto en penitenciarías a una de éstas y se reúne con el Oficial a cargo para examinar una situación en cuanto a la impartición de justicia a los condenados del lugar. Su castigo se hace con una máquina. La máquina funciona raspando y escribiendo la sentencia del condenado en la espalda de éste hasta que las agujas que hacen el trabajo, atraviesen el cuerpo de la persona. Esto se hace sin que el condenado sepa el por qué fue condenado ya que "la persona lo puede ver en carne propia".
La máquina está compuesta de tres partes: la Cama, el Diseñador y la Rastra. Esta máquina sirve para aplicar un sistema de justicia morbosa dentro de la colonia ya expuesta y que a varias personas podría parecerles primitivo y mal visto para la sociedad emergente.
En esta historia, se aprecia el estilo del absurdo verosímil típico de Kafka, lleva la historia a lo más incoherente e imposible de un universo que para nosotros puede ser inexistente para luego plantearla de forma en que se pueda entender de una manera verosímil en el mundo que conocemos. Que la historia que nos muestra pueda ser tangible y posible en nuestra realidad.
La historia también denota muestras de autoridad, justicia y castigo causadas por la máquina y el uso de la misma. Estas muestras se entienden mejor si vemos el contexto en el que Kafka vivía. Era una monarquía autoritaria y castigadora en ciertas ocasiones y el autor quiso plasmar este comportamiento erróneo en una metáfora que propiciara la justicia sobre el cuerpo del condenado.
En cuanto a la estructura del texto, la historia consta de varias partes en las que el lector no debería distraerse debido a los párrafos confusos y a la omisión de explicaciones previas. Esto no es algo que se debe ver de mala manera ya que aquí se incluye al lector para que construya por sí mismo una historia a su manera.
¿Cómo se puede conformar una idea de justicia con la máquina? La respuesta es que no habría justicia utilizando esta máquina porque al fin y al cabo, el condenado acabaría muerto antes de poder ver su condena escrita en carne propia. Este sistema injusto e imperialista arruinó la vida de miles de personas en ese momento de la historia.
Un elemento en especial que predomina en la historia es el ambiente sombrío. La penitenciaría es un estado hostil aumentado por el comportamiento de algunos personajes como el Oficial que tanto física como psicológicamente, cambia sorpresivamente y va entregándose más y más ala locura a lo largo de la historia, adentrándose más en su interés por la máquina.
Al mismo tiempo le da una amplia visión al lector de retroceder al pasado para concretar la historia o adelantarse al futuro e imaginar como terminaría y así pueda utilizar el elemento de lo imposible en nuestra realidad.
Lo que más resalta del libro no es sólo la máquina sino los personajes. Puede ser que se esperen personajes muy lineales que siguen un comportamiento igual durante toda la historia, pero Kafka ocupa personajes que se acercan cada vez más a la locura, a los giros totalmente inesperados e incluso traspasar la línea en donde la maldad, el castigo y la verdadera injusticia se ve implícita en la mente del lector.
En conclusión, esta historia representa una forma de injusticia en la sociedad que era emergente en el momento y es un retrato de qué tan sombrío y "maquiavélico" puede llegar a ser el ser humano. La historia es altamente recomendable por el estilo que usa Kafka. Los tonos misteriosos, el lenguaje detallado y los términos morbosos y grotescos hacen de la lectura un gozo. Es una excelente lectura para hacer un análisis propio y que se disfrutará aún más si existe interés por sus historias de suspenso y con un manejo de personajes muy diversificado y sorpresivo.
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