Reseña El caballero inexistente A01330426
La novela El caballero
inexistente fue publicada en 1953, en Turín, por la editorial Eunaudi. Esta
obra completa una trilogía con El
vizconde demediado y El barón rampante.
La obra trata dos
temas de suma importancia y que han mantenido al hombre en constante conflicto
moral: la existencia y el sentido de vida. El personaje principal, Agilulfo, es
alguien que no existe, pero que, a diferencia de todos, hace las cosas
perfectas; es un caballero perfecto. Da órdenes, arregla cosas, no se le puede
engañar ni sabotear, es recto, ordenado, inteligente, capaz; es perfecto. Tal
es así que lo envidian y celan, dando como resultado odio o amor. El odio,
naturalmente, se da por parte de los demás caballeros, comandantes y generales,
y al amor por sólo unos cuantos, en los que se encuentran Rambaldo y
Bradamante, dos personajes que se convertirán en protagonistas de su propia
historia, alrededor de la de Agilulfo.
Existe un personaje
que complementa la historia de una forma importantísima. Él es Gurdulú, u
Homobó, o Martinzul, o quien fuese que sea. Esto mismo nos dice lo que sucede,
es alguien que existe, pero que no sabe que existe, haciendo la pareja ideal
con Agilulfo. Éstos dos mantendrán un equilibro bastante notable en toda la
historia, dándole más énfasis a las ideas que se quieren marcar.
El inquebrantable Agilulfo
tendrá aventuras extraordinarias y extrañas, a veces las compartirá con Rambaldo,
a veces con Bradamante, le dará a entender lo que es la esencia de la vida y la
búsqueda de la perfección que tanto lo intriga. Pelearán con osos, paganos,
mujeres, santos, demás soldados, engaños y, sobre todo, contra ellos mismos.
Cada quien tendrá angustias y agonías dentro de sí que tratarán de aliviar de
una u otra forma, pero que, sin la ayuda de los demás, indirecta o
directamente, no lo lograrán.
Al final, todos
tendrán un desenlace que será, si no esperado, entendible y hasta gustable.
El texto leído, El caballero inexistente, es sin lugar a
dudas una obra magnífica. Tiene un lenguaje y una trama que atrapa al lector
desde el inicio de sus páginas. La mezcla de estos dos elementos hace que
deseamos leer un párrafo más, una página más, capítulo más.
Italo Clavino supo
postular muy bien las ideas que quería expresar. Tomar de soporte las historias
de caballería y moldearlas para que den un color distinto, es el reflejo de
imaginación, de creatividad y de ingenio. Porque, ¿se trata de la historia de
un caballero que no existe la que nos plantea Calvino? ¿Es la historia de
alguien que quiere venganza y que termina enamorado? ¿De alguien que se enamora
de otro que no existe? No. Es la historia de muchas personas que se han visto
inmersas en conflictos morales como la existencia, el sentido de vida, el por
qué de las emociones y reacciones humanas, el pensamiento con el que el ser
humano vive, la búsqueda de la perfección, etc. Importantísimo es que Calvino
haya hecho esto en una novela tan pequeña en tamaño, pero que es extremadamente
grande en sentido.
Otro punto de
relevancia es que habla del problema, pero también de lo que lo causa. No es lo
mismo que alguien se queje y se queje hasta el cansancio sin reconocer lo que
hizo, a alguien, que, se queje y después de un tiempo se dé cuenta de sus
errores y trate de corregirlos. Esto nos lleva a pensar que la vida da muchas
vueltas, vueltas que, si no sabemos manejar, nos llevarán del mismo modo en
toda nuestra existencia. Hay que salir de nuestra rutina mezquina, de nuestra
zona de confort, de todo lo cotidiano relativo a lo que no nos haga mejores
personas en cualquier ámbito; dejar lo que nos impide autorealizarnos, lo que perjudica
al ser, lo que desprestigia a la persona. Todo eso es inservible en la vida.
Hace que la humanidad carezca de honestidad, sinceridad, valor, valentía,
benevolencia, patetismo, sentimientos reales. Todo esto, y más, es lo que Italo
Calvino integra en sus obra El caballero
inexistente, claro está, con toques exquicitos de magia literaria y de arte
en la palabra, por lo que es sencilla de leer y da gusto, a veces hasta uno
puede llegar a identificarse con alguno de los personajes de la historia.
Bibliografía
Calvino, I.
(2002). El caballero inexistente. Madrid, España: Siruela.
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